Quedamos en vernos en la disco de siempre. Cuando lo vi, decidí tratarlo como un amigo más, esas eran en realidad mis intenciones.
Hablamos, nos reimos, bailamos... algo me dijo que le contesté: "Si? Como el miércoles?" (el fatidico día de la sinceridad), a lo que él contesto:
-El miércoles lo borré de mi vida, ese día para mi no existió.
Y allí nos encontrábamos sin querer queriendo... hablando hasta las 8 de la mañana. Durmió en casa, fue una noche sensacional... las preguntas bailaban tango en mi cabeza pero pude controlar mi lengua. Decidí vivir el momento y ya. Nos despertamos pasadas las 2 de la tarde. Pedimos una pizza y nos echamos a ver películas. Se fue de la casa a las 8 de la noche. Volvió a las 10 de la noche con los amigos. Nos reímos como siempre un rato más...
Y así han transurrido estas tres semanas, de cafés, de cines, de cenas, de llamadas telefónicas y mensajitos de texto, tomados de la mano, abrazados, riéndonos, mirándonos...
Sigo con un poco de cuidado y un ligero miedo. Ahogo las preguntas inútiles y me pierdo en esos ojos divinamente hermosos...
JOrge JOse — 28-06-2005 10:41:44
Nostalgia — 28-06-2005 10:45:48
lmg — 18-11-2005 20:53:37