Lento pero vienen de nuevo las ganas de escribir... Estoy más organizada, más tranquila, más alegre... aunque siempre me veo alegre, estoy volviendo a esa alegría interna.
Decidí decirle al chico que no se mudara para la casa. Me sentí un poco mal conmigo misma, pero creo que era (y es) el momento de pensar un poco en mi. De todas maneras, él está bien donde está (según sus propias palabras), pero quería venirse a mi apartamento porque éste es más amplio... Analicé todos los pro y los contra. Era agradable la idea de tener a alguien con quien conversar al llegar a casa, que me ayudara con los gastos del apartamento, quizá alguna sorpresa como el almuerzo listo, la casa limpia, el ver un peli con alguien. Pero por otro lado, yo ya pasé los 30, él está en la mitad de los 20 y me venían imágenes de yo llegar muerta del trabajo y encontrar a un grupito rumbeando (apartamento de solter@ se presta y es una tentación), mujeres entrando y saliendo, muchachos de su edad dejando regero... Y decidí que mi vida como está es ahora lo que quiero.
Disfruto llegar a casa y estar como me venga en gana, ver una peli o conectarme a Internet, bañarme a mitad de la noche o cantar a las 6 de la mañana. Y eso, por ahora, no lo quiero cambiar.
Esa fue mi decisión. Sólo pido que él encuentre pronto un mejor sitio y que se cumplan sus deseos y alcance todas sus metas de superación.
Ana Virginia — 08-05-2005 14:29:27
Luisraa — 11-05-2005 15:40:26
JOrge JOse — 09-06-2005 12:56:59